Stepan Negur

La máquina de tatuar Cheyenne se adapta a mi ritmo. No necesito realizar determinados ajustes extra en la máquina, pues la máquina me convence en todo. Lo único que tengo que hacer es concentrarme en mi pasión.

Accesorios: HAWK PEN Craft cartuchos Safety cartuchos HAWK PEN Grips

Estilo: Biomech

Me llamo Stepan Negur. Nací en Noworossijsk, Rusia, en 1990. Desde que era niño me encantaba dibujar de cualquier manera. Siempre me interesó el sector del arte. Cuando era pequeño trabajé con rotuladores sobre hojas, con bolígrafos sobre paredes y con lápices. Mi gran pasión eran los gráficos.
Con 14 años, me introduje poco a poco en el mundo del tatuaje y comprendí que para mí ya no había otro tipo de arte. Entendía el proceso de tatuar como algo místico: la persona se tatúa y acepta el dolor que ello conlleva para transformarse luego en una persona nueva.
En aquel momento no tenía una máquina buena de tatuar, así que tuve que hacerme una. Estaba formada por una cuerda de guitarra, un motor pequeño, una cuchara doblada y para la tinta utilizaba máscara de pestañas. Por aquel entonces no sabía nada sobre máquinas de tatuar ni tampoco que en algún lugar del mundo otras personas también se dedicaban a tatuar.
En Rusia el sector del tatuaje no era tan popular como en otros países del mundo. Entonces la gente creía que las personas tatuadas eran presidiarios o que habían estado en el ejército durante mucho tiempo. Los tatuajes eran considerados como algo negativo. Quería convencer a la gente de lo contrario, por eso me tatué cuando tenía 14 años.

Al principio de mi carrera tatuaba principalmente para mi círculo más íntimo de amigos. En un año se corrió la noticia de que hacía tatuajes. Cada vez más amigos y sus conocidos acudían a mí. En 2010 ya tenía una gran cartera de clientes, por eso me centré cada vez más en el tatuaje profesional. Conseguí entrar en el por aquel entonces único estudio de tatuaje de la ciudad, donde solamente trabajaban 2 artistas. En este estudio pude obtener experiencias muy positivas con los artistas y los clientes.
Quería crecer y decidí mudarme a una gran ciudad: Moscú. En una ciudad tan grande entendí rápido que uno tiene que destacar entre tantos artistas. Conocí a muchos artistas y estos compartieron conmigo sus experiencias y conocimientos. Gané popularidad y en 2015 conseguí acudir a ferias internacionales.

POR QUÉ UTILIZO CHEYENNE

Yo tatúo muy rápido. Un ejemplo: en solo 2 días puedo hacer un tatuaje completo de espalda a un cliente. En pequeños periodos de tiempo consigo tatuar grandes superficies. Con otras máquinas de tatuar no podría hacerlo y el tatuaje dolería en estas circunstancias.

La máquina de tatuar Cheyenne se adapta a mi ritmo. No necesito realizar determinados ajustes extra en la máquina, pues la máquina me convence en todo. Lo único que tengo que hacer es concentrarme en mi pasión.

La primera vez que utilice la máquina de tatuar de Cheyenne fue en el 2012. Antes solo había trabajado con máquinas de bobina. Lo primero que me gustó de la máquina de tatuar de Cheyenne fue su movilidad. Normalmente ocurre que un artista trabaja con una máquina y distintos cartuchos. Y para ello necesita probablemente distintas máquinas. Al trabajar con varias máquinas, hay que cambiar el cable constantemente. La preparación para el trabajo engloba varios pasos, como la fijación de la máquina, la configuración y fijación de las agujas en las diferentes máquinas necesarias para tatuar. Al final, el desmontaje requiere también mucho tiempo. Además, las distintas herramientas y máquinas complican el viajar a las ferias.

Con las máquinas de tatuar de Cheyenne mi vida y mi manera de trabajar han cambiando por completo. Ya no necesito dos o tres máquinas, sino solo una. Ahorro hasta una hora de tiempo en preparar el trabajo. Puedo cambiar las agujas en cualquier momento y sin complicaciones. Con la máquina de tatuar Cheyenne uno tiene más movilidad. Solo se necesita la máquina y los Cartridges necesarios - ¡es genial!

 

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